lunes, 24 de junio de 2013

Las viudas en La India

Todos los días doy gracias por ser mujer, doy gracias por mi feminidad, que me parece un regalo de la naturaleza, y no puedo imaginar como sería mi vida si hubiese nacido hombre. Soy feliz con este cuerpo que la naturaleza me dio, me gusto tal y como soy con mis curvas, y a veces, mis kilos de más, pero quizá lo que más me gusta de mí es la sensibilidad que poseo, y que precisamente porque soy mujer, la sociedad me deja exhibir sin reparos. He nacido en una época de grandes cambios tecnológicos, y es mucho lo que se ha avanzado en la lucha por la igualdad, sin embargo, aun queda mucho por hacer, y son muchas las mujeres que no tienen los mismos derechos que yo. Para ellas haber nacido mujer en una sociedad patriarcal,  que les niega sus derechos más elementales y las condena al ostracismo social, es casi una desgracia; pero no debería ser así.

Mi pensamiento vuela hacia   de La India, donde las mujeres,son violadas de manera impune cuando viajan en el autobús, sin que a nadie parezca importarle, son obligadas a casarse con hombres que casi siempre les doblan la edad, y son muchas veces maltratadas por un marido, que las trata como a un objeto más de su propiedad. Pensamos que tal vez las cosas no podrían ir peor, sin embargo, todo esto cambia de manera aun más dramática cuando enviudan, casi siempre a una edad demasiado temprana, y son condenadas al ostracismo social y relegadas, casi como si fueran objetos pasados de moda, trastos viejos que a todos incomodan.

Las viudas en la India viven una situación insostenible, son obligadas a veces a vivir en la calle, como Kullayamma, que tan solo veinte días después de dar a luz perdió a su marido en un accidente de tráfico. Entonces trató de volver a la casa familiar, a dónde iba ir sino, pero he aquí que su familia le cerró las puertas de su casa, pues la tradición así lo manda. Intentó hacerse una cabaña en la calle, pero el dueño de la finca la denunció, así que una vez más se encontró sola frente al mundo. Ahora vive en la casa familiar, mientras su hermano está fuera, pero sabe que el día que este vuelva su sufrimiento volverá a comenzar.


Son muchas las discriminaciones y humillaciones que deben afrontar las viudas en la India, son sometidas a un terrible ritual en el que otras mujeres rompen de manera pública sus pulseras, “bangles”, para que así todo el mundo sepa al instante de su condición. Además no se les permite llevar joyas como al resto de las mujeres, y son repudiadas por su  familia y amigos. Se enfrentan solas al mundo, y a menudo pasan hambre y toda clase de penurias. Para ellas ser mujer no es un regalo del cielo, es casi un castigo, y la sociedad patriarcal, injusta y opresiva en la que viven  se lo recuerda todos los días de su desgraciada vida, pero no debería ser así, ¿verdad?

Podéis saber más sobre la situación de la mujer en La India leyendo el siguiente artículo de la Fundación Vicente Ferrer.
Además os dejo con el trailer de Agua, una película que vi hace unos años, que ilustra muy bien el sufrimiento de las viudas en La India.


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