viernes, 1 de marzo de 2013

Hasta siempre María


Hoy me gustaría dedicar una entrada muy rápida a una de esas grandes actrices de nuestra escena, que nos dejó hace unos días: María Asquerino.


Una gran actriz que nos ha dejado para siempre
foto de Europa Press

María Asquerino es una de esas actrices que dejan huella, con voz grave y profunda, llenaba los escenarios, y dio vida a cientos de personajes a lo largo de su dilatada carrera profesional. Hija de actores, comenzó muy  pronto en la profesión, cosechando grandes éxitos, sobre todo sobre las tablas de un escenario, pues aunque realizó infinidad de películas, fue en teatro donde cosechó sus mayores triunfos. Así interpretó grandes obras teatrales, como Eloísa debajo de un almendro, Un marido de ida y vuelta, Una muchachita de Valladolid, en fin, multitud de personajes a los que María prestó su gran talento. También tuvo el gran privilegio de trabajar con el gran genio del cine español Luis Buñuel en Ese oscuro objeto del deseo, y con otro de los grandes Fernando Fernán Gómez, con quien realizó grandes interpretaciones.

María fue una de esas actrices que dejan huella, mujer de gran carácter que llenaba el escenario o  la pantalla de cine con su solo presencia, que sabía hacer creíbles los personajes, dándoles vida más allá de la pantalla. Podríamos decir que sus personajes cobraban vida de tal manera, que ya no se podía distinguir quien era María, quien era el personaje. Ya no quedan actrices como ella, desgraciadamente, el mundo del cine se está llenando de muchachitas muy guapas, pero que apenas saben actuar, y desde luego no tienen la dicción exquisita que tenía esta grande de la escena.

Desgraciadamente María murió sola, al igual que muchas otras personas, vivió el drama de la soledad en sus años dorados, y sin familia que la reclamase, su cuerpo ha permanecido en el Anatómico Forense, a la espera de ser reclamada por la profesión, triste, ¿verdad? Finalmente la fundación Asige, a la que pertenecía esta gran actriz, ha sido la encargada de organizar una despedida acorde con la grandeza de esta mujer, hoy se abrirá su capilla ardiente en El Teatro Real, no se merecía menos, ¿verdad?

En recuerdo de esta gran mujer me gustaría compartir con vosotros un fragmento del requiem de Verdi, una obra maestra, que sin duda está a la altura de la grandeza de tan magna actriz. Hasta siempre María



2 comentarios:

  1. Grande entre las grandes de las escena española, como bien dices fue ahí donde alcanzó sus mayores cotas de su "buen hacer" actuando, aunque en el cine tampoco se quedó atrás. Descanse en paz.
    Julio.

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  2. Se merecería un gran homenaje, espero que quien corresponda se ocupe de que así sea. Un saludo Julio, y como tú dices descanse en paz

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