martes, 8 de enero de 2013

Eligiendo mi propio camino


Han pasado ya las fiestas, y todos vamos poco a poco volviendo a nuestra rutina, atrás quedan las reuniones familiares, las comidas con los amigos, y ahora toca volver a nuestra rutina de siempre, ya sabéis la vuelta al trabajo, o al cole, según toque.

A mí me toca la vuelta a los estudios, aunque es algo que durante estas fiestas no he dejado de lado del todo, es más en Nochevieja me riñeron porque estaba leyendo Enrique V, “¿quieres dejarlo ya?, me gritaron todos, igual tenían algo de razón J.
El caso es que a pesar de todo, y aunque las cosas ahora mismo no están muy claras me gusta la persona que soy ahora, alguien capaz de afrontar nuevos retos, que no se amilana ante nada, y  que intenta superar sus miedos enfrentándose a ellos.
He sido muchas cosas, la chica del café en Accentûre, la dependienta que siempre estaba ayudando a sus compañeros, la chica de la Vending también en Accentûre, la recepcionista del hotel, en fin. También he sido la chica de las prácticas, algo que no siempre me ha resultado cómodo, sobre todo en cierto sitio donde el lema era algo así como “no hagas eso que para eso está la de prácticas”, y allí  iba Noelia haciendo todo lo que “ellos”, debían hacer. Entonces no me quejé, aunque hubo momentos en los que me dieron ganas de mandar a más de uno a la porra, pero es que el enfrentamiento no va conmigo, no merecía la pena, las prácticas terminaron y yo seguí adelante con mi vida, ¡allá ellos!
Por eso valoro mucho las prácticas que hice en aquella empresa de marketing online profesional, donde me trataron con tanto respeto, y desde luego nadie me utilizó como mula de carga ni tuve que oír una palabra por encima de otra. Allí todo el mundo se volcó conmigo, desde el compañero que amablemente me explicaba todo lo que hiciera falta para poder hacer aquella aplicación en Flash que tantos quebraderos de cabeza me dio. Como la compañera que me enseñó lo que era una Community Manager, y me mostró todos los secretos del Social Media. Ninguno de ellos puso nunca una mala cara, ni se molestó por las muchas preguntas que les hacía, me trataron como a una más, y aunque a veces iba a firmar la hoja de firmas en el momento más inoportuno no se molestaban. Aquel chico tan callado y serio, simplemente se quitaba los auriculares y con mucha paciencia buscaba la hoja de firmas, que estaba normalmente algo escondida en el barullo de su mesa. Hablaba poco, pero se notaba que estaba muy metido en su trabajo, que seguramente le daría más que un quebradero de cabeza, ¡con tanta responsabilidad no me extraña! Pero nunca levantaba la voz, siempre estaba tranquilo, si tenía que decir algo lo decía con calma, sin gritos, es decir, haciendo uso de una gran educación, no como otras personas con las que he trabajado, que parecían muy majos al principio, resultando al final lobos con piel de cordero.

Fue durante esas prácticas a finales de 2011 cuando decidí que quería hacer el grado, no sé que fue lo que pasó durante esos días, y los días previos en el curso, pero de repente empecé a ver las cosas con claridad, y decidí que ya sabía lo que quería ser. Empecé a valorarme como lo hacían mis compañeros y algún que otro profesor, que con su acento Allerano me animaba a seguir adelante, se preocupaba tanto por mí. Y tampoco me olvido de aquella compañera que vino un día de Bélgica, y que me decía que yo valía mucho, y que no debía permitir que nadie me hiciese de menos, muchas gracias chicos.

A todos vosotros  me gustaría deciros que habéis formado parte de esta decisión que tomé hace algo más de un año, yo creo que la mejor decisión de mi vida, así que os tengo que dar las gracias por ello.
El camino será largo y no sé aun a donde me llevará, pero lo que si sé es que es el camino que he elegido yo.

Y para terminar os dejo con esa chica que me gusta tanto, sus maravillosos agudos me ayudan a concentrarme, me relajan y despiertan miles de sensaciones en mí. En esta ocasión acompañada de Daniel Barenboim al piano nos regala una hermosa pieza de Bvorak, espero que os guste


3 comentarios:

  1. Hola!!!!!!! No creas que me he olvidado de ti aunque no comente, te leo a menudo, especialmente recuerdo tu entrada de ¿cuándo te casas? Me recordaste a Bridget Jones,esa chica que escribe de maravilla y que en las fiestas familiares lo pasa mal cuando todos la acosan porque no tiene pareja cuando solo ven un lada de la luna ya que la que es realmente interesante y tiene una vida más rica que los demás es ella. Enhorabuena por tus planes estudiantiles y a seguir.¡Ah! Me gustó tu entrada de Reyes, yo también recuerdo mi bici con gran alegría, estaba en casa de mis abuelos y no me lo podía creer. Un besín y feliz año.

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  2. Hola Marigem:

    Yo tampoco me olvido de ti, y eso que llevo unos días bastante complicados con una gastroenteritis que me ha dejado baldada, pero bueno ya me voy recuperando, eso sí los virus me han cogido cariño y ahora tengo catarro, pero bueno ya sabes que lo que no mata engorda. La verdad es que ahora empiezo a pasar de ellos, la entrada la escribí un poco para reírme de mi misma ;-). La noche de reyes siempre me ha gustado, y aunque ya tengo unos años no me pierdo la cabalgata todos los años, me hace una ilusión tremenda, ver a sus majestades tan cerca realmente me emociona y la carita de ilusión de los niños es algo maravilloso. Un beso y feliz año

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    1. ¿Te puedes creer que yo también tuve gastroenteritis y ahora catarro? Bueno la tuve yo, mi madre, mi marido, mi hermana... caímos todos, solo se libró mi padre, que es el que últimamente nos da los sustos, y mis hijos, que creo que se han inmunizado. Un besín y menuda operación bikini tras las fiestas, yo al menos he perdido todo lo que pude haber cogido. Besinos y a recuperarse.

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