viernes, 25 de enero de 2013

El padre Ángel, que gran hombre


Os escribo muy brevemente para contaros que ayer me sentía un poco frustrada, para ser exactos estaba teniendo un mal día, así que me sentí bastante triste, y tengo que reconocer que al borde del berrinche. Soy así, cuando algo me afecta me pongo muy triste y si tengo que llorar lo hago, después me suelo sentir bastante aliviada, pero bueno no vamos a hablar ahora de eso. El caso es que me sentía decepcionada con algunas personas en las que había confiado, y de las que tenía muy buena imagen, algo que ahora mismo no es así. Así que me sentía triste, decepcionada, y con ganas de mandarlo todo a la porra entre otras cosas.

Entonces hoy he visto al padre Ángel en tve, nos ha contado la situación que están viviendo muchas familias en nuestro país, “los niños de nuestro país no mueren de hambre, pero están desnutridos”. En ese momento me he dejado de lamentar, ¡qué derecho tengo yo a quejarme!, ellos seres inocentes, se están quedando sin futuro, y sus padres están pasando un verdadero suplicio para poder darles de comer, algunos incluso, como decía el padre Ángel, se van a la cama sin cenar, porque no hay dinero para comida.

La crisis se está cebando con los mas débiles, con aquellos que no tienen culpa de nada, y lo que es peor, les está arrebatando posiblemente el futuro, porque, ¿qué mundo les vamos a dejar? Posiblemente les dejaremos un mundo lleno de tecnologías de última generación, pero no conocerán ni a Cervantes, ni a Rafael Alberti, algunos apenas sabrán leer y escribir, porque tendrán que ponerse a trabajar pronto. Tampoco habrá dinero para lujos, porque el suelo que reciban no dará para tanto, y se tendrán que conformar con lo que puedan.

Sin embargo el padre Ángel cree en un mundo mejor, porque según él la solidaridad fluye como un río lleno de agua cristalina en nuestro país. Hay abuelos que pasan por las ONGs para donar lo poco que les sobra de su escasa pensión, para que así otros puedan irse a la cama cenados. Otros sostienen a esos hijos que se han quedado en paro, y llevan a los nietos al cole, mientras los padres buscan trabajo hasta debajo de las piedras. Así que por qué no, tal vez el mañana pinte un poco mejor de lo que muchos esperamos, pero aun así las cosas tienen que cambiar y mucho.

Yo por el momento he decidido dejar de lamentarme y lloriquear, así que voy a mirar hacia delante sin pararme a pensar en aquella puerta que se cerró de golpe ante mis narices. Porque aunque a veces me sienta sola, que como decía otro de los invitados al programa, es la peor de las enfermedades, sé que puedo seguir adelante por mi misma, siempre lo he hecho y no me ha pasado nada.

También quiero aprovechar para darle las gracias a mi compi Lidia, ya sabéis de “Parejas Orientadoras”, que el otro día en cuanto se entero que estaba teniendo una crisis con mi examen oral me acudió enseguida rauda  en mi rescate. Su llamada de teléfono fue como un bálsamo que alivió mis nervios, y me ayudó a dejar de lado esos pensamientos tan negativos, “no puedo con esto”, “me quedo en blanco”. A lo que ella respondió “tú tranquila y al toro”, y después añadió que me exijo demasiado y que tengo que creer un poco mas en mi misma. Es la mejor sin duda.
Para eso es una pareja orientadora, para estar a tu lado en los momentos de bajón y tristeza, cuando sientes que ya no puedes mas, esa persona está ahí para evitar que lo tires todo por la ventana y te rindas. Eso es lo que yo quiero dar a conocer, nada mas, si alguien pensó otra cosa se ha equivocado completamente, de lo que se trata de ser solidarios con los demás, ya que a veces se nos olvida que somos humanos, escondidos tras las cifras de nuestro negocio dejamos de ver lo bueno que hay en los demás, y así nos va.

Hoy estoy un poco melancólica, pero no os preocupéis que el catorce de febrero acabaré los exámenes y volveré a ser la Noelia alegre y dicharachera de siempre.

Y como no os puedo dejar sin pieza musical estoy pensando en poneros algo alegre, y una de las piezas mas bonitas que existe, la Romanza op.21 no 7 de Rachamaninov interpretada por la gran Anna Netrebko, que estas alturas queda claro que es mi cantante favorita. Su voz es impecable y su interpretación llena de matices y de emoción, expresa con exactitud como me siento estos días. Además es la pieza que suena cada vez que alguien me manda un sms, así que casi me la sé de memoria, ¡lástima no hablar ruso!


1 comentario:

  1. Noelia, muchas gracias y me quedo con esto : de lo que se trata de ser solidarios con los demás, ya que a veces se nos olvida que somos humanos, escondidos tras las cifras de nuestro negocio dejamos de ver lo bueno que hay en los demás, y así nos va.
    Yo lo veo así de simpleo, somo HUMANOS, todos, nos tratamos como extraños pero en realidad, todos sentimos, todos hemos tenido penurías, alegrías, enfados...y eso nos tiene que acercar a los demás con nuestra EMPATIA que para mi, a día de hoy, ya es un acto de solidaridad.Pero nos da miedo, y ahora más, mirar a los ojos del que tenemos en frente, nos refugiamos en nuestros moviles, tablets, portátiles, libros...sin ver a quien tenemos en frente y que sucede a nuestro alrededor. Para mi es triste, muy triste.

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