lunes, 8 de octubre de 2012

Estoy en lo mejor de mi vida


Estos días en los que me estoy reafirmando a través de mi blog, y gritando  a los cuatro vientos que estoy muy a gusto en mi pellejo con  mis 38 años, resulta que viene una persona y me dice que tengo que asumir que soy “pureta”. Así como suena, “pureta”, mira que es fea la palabra, ¿quien la habrá inventado?, ¿será cuestión de ir preparando los papeles de la jubilación?, no, ¿verdad?
Vamos a ver, cada uno puede tomar ante la vida la actitud que le parezca más conveniente, si tú tienes esa actitud ante la vida me parece fenomenal, pero no me la trates de imponer a mí, que bastante tengo con asumir mi situación laboral. Si te sientes así me parece muy bien, pero deja que yo me siga considerando joven, y deja el adjetivo de marras para quienes ya no tienen ilusión por la vida.

¡Ojo!, que el que me considere joven, no significa que no tenga asumida la edad que tengo, es más lo grito a los cuatro vientos como hice en mi post "Tengo 38 años,¿y qué?" .Me considero joven porque aún lo soy, porque todavía tengo ilusión por la vida, porque sé que me quedan muchas cosas por hacer, y tengo la ilusión suficiente para no parar hasta conseguir realizarlas todas ellas. Mantengo la misma actitud jovial de los 20 años, pero sin las inseguridades propias de aquella época, ahora soy un poco más sabia y bastante madura que en aquellos tiempos, lo que me evita cometer las mismas locuras de aquellos años, de las que tantas veces me he arrepentido.

Estoy absolutamente orgullosa de la persona que soy ahora mismo, una mujer sin inseguridades, con las ideas claras, que se atreve a matricularse en la UNED para realizar los estudios que siempre quiso hacer, y no se amilana ante el reto que esto supone. También estoy orgullosa de mis años en Londres, trabajando a la vez que hacía verdaderos esfuerzos para sacarme el First y el Advanced en poco más de 6 meses, recorría media ciudad para poder ir a clase después de trabajar. Al día siguiente me levantaba a las seis y media de la mañana y rendía mejor que nadie en mi puesto de trabajo. Todo eso lo hice que treinta años, y estoy segura que hoy seguiré teniendo la misma energía que derrochaba entonces para enfrentarme a lo que haga falta, si lo sabré yo.

Así que definitivamente no me identifico para nada con la palabrita de marras, porque ilusión y energía me sobran, y esta es la actitud ante la vida que quiero transmitir a los demás, y por lo que veo lo hago. Tengo muchos amigos bastante más jóvenes que yo, bueno cinco o seis años menos, tampoco hay que exagerar, que siempre me han dicho que si no les hubiera dicho mi edad pensarían que ellos eran mayores, y no exageraban.


Así que si tú quieres asumir que eres mayor, dejar de lado la ilusión por la vida, y te parece que eres mayor para ciertas cosas me parece muy bien, pero deja que yo siga siendo joven hasta que me de la gana. Considero que estoy en lo mejor de mi vida y nadie me va a quitar eso, ¿queda claro?

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